porqué la condenada se llevo todas,
y me dejó sólo una,
en una esquina del cielo.

a veces la miro,
y a veces
ella me mira.

Te hablaría de los retratos,
cada uno tiene su historia.

Este es de mi padre,
con sus dedos como las raíces
de un árbol antiguo,
con sus pantalones de elefante,
y su hablar siempre preguntando.

Aquí está mi sobrino,
siempre dos tallas más grande,
como salido de un cuadro de Botero.

¡Huy! Este par de senos,
son de Allison,
hermosos y firmes,
cual recluta.

Escribe Her.
Sin traducir tus sentimientos,
sin miedo,
la vida se pone mejor.

(Sigue)