Le preguntan a Luder por qué no escribe
novelas.
Por que soy un corredor de distancias
cortas. Si corro el maratón me expongo a
llegar al estadio cuando el público se
haya ido.
------------------------------------------
¿A qué te dedicas ahora? le preguntan
a Luder.
Estoy inventando una nueva lengua.
¿Puedes darnos algunos ejemplos?
Sí: dolor, soñar, libre, amistad...
¡Pero esas palabras ya existen!
Claro, pero ustedes ignoran su significado.
------------------------------------------
- Grandes artistas son los que dan origen
a una escuela -dice Luder - Pero prefiero
a los que desalientan con su obra toda
tentativa de imitación.
------------------------------------------
- Hay tantas universidades ahora...
-dice Luder- que en ellas se distribuye más
la ignorancia que el conocimiento.
Los educadores olvidan que el saber es
como la riqueza: mientras más se reparte,
menos le toca a cada uno.
------------------------------------------
-Así como hay una palabra que ha dado origen
a todas las palabras -dice Luder- debe
haber una sentencia que contenga todas las
enseñanzas y toda la sabiduría del mundo.
Cuando la descubramos el tiempo cesara de
existir, pues habremos entrado a la era
inmóvil de la perfección.
------------------------------------------
Quizas solo en el instante de morir
-dice Luder -recibamos la llave del cofre
donde esta guardado el libro que contiene
el secreto de la verdad. Pero ya no podremos
transmitir ni la llave, ni el libro , ni
el secreto, ni la verdad.
------------------------------------------
La Libertad , por desgracia, no se puede
compartir -dice Luder-. Toda compañia , por
agradable que sea, implica una cesion. Sólo
pueden ser libres los solitarios.
------------------------------------------
“Al escribir trato de narrar algo de lo cual he sido testigo real o imaginario, algo que ocurrió en mi contorno o que inventé pero que me impresionó y que me parece que da una versión subjetiva, tal vez parcial, pero nunca falsa, de mi realidad, realidad generalmente sombría o inaceptable, que yo trato de imponer a mis lectores, apasionadamente, para comunicarme con ellos y hacerles compartir mis predilecciones y mis odios.”
Julio Ramón Ribeyro
La tentación del fracaso II
Diario personal (1960-1974)